domingo , septiembre 25 2022

Vuelven las procesiones y el lavatorio de pies, pero con las debidas precauciones.

En esta Semana Santa de 2022, los fieles podrán por fin revivir ritos y celebraciones tan queridos para ellos, después de dos años de paralización y limitaciones por las condiciones sanitarias.

Luz verde para las procesiones y el lavatorio de pies el Jueves Santo, previa higienización de manos. La CEI informa e invita a los fieles “a participar presencialmente en las celebraciones litúrgicas limitando el streaming de las celebraciones y el uso de las redes sociales para la participación en las mismas”. El Domingo de Ramos se celebra la Conmemoración de la entrada de Jesús en Jerusalén tal como prevé el Misal Romano: «Sin embargo, procure que los ministros y los fieles tengan en la mano la rama de olivo o de palma que llevan consigo, evitando entregas o comercio de sucursales”.

En la Misa vespertina de la «Cena del Señor», el Jueves Santo, para el rito del lavatorio de los pies, las prescripciones de los nn. 10-11 del Misal Romano: “Si optas por realizar el rito del lavado de los pies, es recomendable higienizarse las manos cada vez y llevar mascarilla”. El Viernes Santo, teniendo en cuenta la indicación del Misal Romano «En caso de grave necesidad pública, el Ordinario del lugar puede permitir o establecer que se añada una intención especial», el Obispo introduce en la oración universal una intención «por los que sufren a causa de de la guerra». El acto de adoración de la Cruz, evitando el beso. La Vigilia Pascual puede celebrarse en todas sus partes según lo requiera el rito. Las directrices se extienden a seminarios, colegios sacerdotales, monasterios y comunidades religiosas. 

En cambio, estas son las reglas para las masas:

En la misa se mantiene la obligación de llevar mascarilla, mientras cae la obligación de la distancia interpersonal. Tras el intercambio de comunicaciones entre la Conferencia Episcopal Italiana y el Gobierno, con efectos a partir del 1 de abril de 2022, se ha establecido la derogación del Protocolo del 7 de mayo de 2020 para las celebraciones con el pueblo. “Sin embargo, – dice el CEI – la situación insta a todos a un sentido de responsabilidad y respeto por la atención y el comportamiento para limitar la propagación del virus. Compartamos algunos consejos y trucos”.

En los lugares de culto cerrados, entrar siempre con mascarilla, dada la obligación extendida hasta el 30 de abril del Decreto Legislativo 24/2022.

Otras precauciones a respetar como:

Saneamiento: “Continúe observando las instrucciones para desinfectarse las manos a la entrada de los lugares de culto; las pilas de agua bendita «siguen manteniéndolas vacías». Es recomendable “seguir girando la mirada para interceptar la de tu vecino e inclinarte, evitando un apretón de manos o un abrazo”.

Distancia: “No es obligatorio respetar la distancia interpersonal de un metro. No obstante, se deberá preparar lo necesario y conveniente para evitar aglomeraciones, especialmente a la entrada, a la salida y entre las personas que, eventualmente, asistan de pie a las celebraciones”.

Los sacerdotes “seguirán usando mascarillas y desinfectándose las manos antes de distribuir la Eucaristía preferentemente en la mano”. En caso de presentar síntomas gripales, está prohibido participar en las celebraciones. La CEI también pide que “se cuide de favorecer siempre el intercambio de aire, especialmente antes y después de las celebraciones. Durante la misma es necesario dejar algunas puertas y/o ventanas abiertas o al menos entreabiertas. Los lugares sagrados, incluidas las sacristías, deben higienizarse periódicamente limpiando las superficies con detergentes adecuados”.

(VATICANO.COM)