The Strongest armó su fiesta en la Libertadores, espera por Bolivar o la Católica

El Carnaval en Bolivia se cerró con la fiesta de The Strongest. Dar vuelta una serie con dos goles abajo es difícil, pero el equipo de Cristian Díaz ha demostrado que no es imposible, incluso a momentos lo hizo ver fácil. Necesitaba golear a Plaza Colonia y lo hicieron, el Tigre ya está en Fase 3 de la Libertadores.

A los 6 minutos la serie ya estaba igualada, así inició la noche soñada para The Strongest. Al minuto Enrique Triverio bajó la pelota para Rodrigo Amaral, este se deshizo de dos rivales y antes de que otros dos lo cubran rompió el arco de Plaza Colonia con un remate de fuera del área.

Unos minutos después, el uruguayo se mandó otra genialidad, esta vez para asistir. Henry Vaca acomodó de pecho la pelota y Martín Prost marcó su primer tanto como Aurinegro y el segundo de la noche. Ambos festejos desató el júbilo de la banca local, todos salieron a la pista atlética para festejar.

La alegría y la confianza se transmitió a las tribunas. Sin embargo, el resto del primer tiempo la ansiedad jugó su papel. El Tigre desperdició al menos dos opciones claras. La respuesta no se hizo esperar, pues el equipo uruguayo estuvo cerca de descontar, el vértice de la portería le dijo que no.

En el segundo tiempo, no llegaba el gol del desnivel global. Corría el minuto 59, Vaca en una noche soñada y como casi todo el partido desordenó a la defensa rival y filtró una pelota para Triverio, este remató al ras del piso. Nicolás Guirín tenía la posibilidad de agarrar la pelota, pero dio rebote. El olfato goleador no pudo haber sido de otro, Prost apareció para empujar el balón.

Plaza Colonia estaba obligado a anotar para llevar la serie a la tanda de penales, empezó a proponer, aunque The Strongest estaba bien parado desde su arquero, Guillermo Viscarra. La tensión era notoria, el dueño de casa pudo fulminar el cruce, mas también daba oportunidades al rival cuando cometían faltas o regalaban el esférico.

La afición también ayudaba. Cánticos, luces y aliento cerraron el partido. Finalmente el árbitro levantó sus manos dando el pitazo final. Todos entraron al campo de juego a festejar. Se consolidó la algarabía del Tigre, incluso su presidente entró al campo de juego y sus futbolistas lo bañaron en agua en la noche fría de martes. The Strongest la volvió caliente pasando de etapa en la Libertadores.

(LATE)