sábado , septiembre 24 2022

SE REÚNE LA XI ASAMBLEA DEL CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS

La XI Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), comenzó el 31 de agosto en Karslruhe, Alemania, con la asistencia de 800 representantes de 350 iglesias protestantes y ortodoxas de todo el mundo.

El lema de la Asamblea es: “El amor de Cristo lleva al mundo a la reconciliación y la unidad”. Mientras que el tema afirma que el Cristo compasivo, crucificado y resucitado está presente en el corazón de este mundo.

EL LEMA DE LA XI ASAMBLEA

“La reflexión sobre el lema de Karlsruhe tiene como objetivo alentar a los líderes de la Iglesia y las congregaciones locales a meditar y discutir la oportuna importancia de la compasión de Cristo en un mundo marcado por la emergencia climática, la injusticia económica sistémica, la revolución digital y los populismos nacionales, alimentados por el miedo al otro..

INTERVENCIONES EN LA INAUGURACION

El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier (miembro de la Iglesia Reformada), pronunció el discurso principal de apertura y Winfried Kretschmann, ministro-presidente de Baden-Württemberg, presentó un saludo.

El presidente Aleman Steinmeier afirmó que la cruz sigue siendo el signo fundamental de la identidad cristiana. Tambien habló de la guerra en Ucrania y dijo: “También hay representantes de la Iglesia Ortodoxa rusa aquí hoy. El hecho de que estén aquí no es algo que debamos dar por sentado en estos días. Espero que esta Asamblea no les ahorre la verdad sobre esta guerra brutal y las críticas al papel de los líderes de su Iglesia. […]

Los líderes de la Iglesia Ortodoxa rusa están conduciendo actualmente a sus miembros y a toda su iglesia por un camino peligroso y verdaderamente blasfemo que va en contra de todo en lo que creen. Están justificando una guerra de agresión contra Ucrania, contra sus propios hermanos y hermanas en la fe y la nuestra.

La respuesta de la Iglesia Ortodoxa Rusa no se hizo esperar, tal como cita la nota de Religión Digital: “En un comunicado de réplica, la delegación rusa afirmó que ‘el Sr. Steinmeier es un ejemplo de la brutal presión ejercida por un alto representante del poder estatal sobre la organización ecuménica más antigua. Es una injerencia en los asuntos internos del Consejo Ecuménico de Iglesias, un intento de cuestionar la naturaleza pacificadora y políticamente neutral de su trabajo’”[11].