jueves , diciembre 1 2022

Reclaman ayuda durante 12 años para CURAR AL RÍO CONTAMINADO

Son los más de 2 mil regantes o agricultores de Macha y Pocoata en el norte Potosí que antes del año 2011 viajaban, protestaban y reclamaban curar al río contaminado. A partir de ese año empezaron a bloquear carreteras, a organizarse a escribir proyectos para montar hospitales que curen a los ríos contaminados y proyectos de ley para declarar prioridad nacional estas acciones.

Este octubre del 2022, luego de muchas idas y venidas, más bloqueos y amenazas,  decidieron dar el último y definitivo plazo al gobernador de Potosí y al Ministerio de Medio Ambiente para que tomen acciones y ayuden a curar al gran río de Macha-Pocoata contaminado por explotación minera.

Felipe Guzmán, agricultor y representante de los movilizados de Macha-Pocoata afirma que aplicarán todas las acciones posibles si hasta fin de mes no hay un documento firmado que ordene quiénes y cómo solucionarán la contaminación del río o en cambio no hay el desembolso de 2 millones de bolivianos para concluir la construcción de la planta de curación de aguas ácidas que se instala en el municipio de Colquechaca y que ya tiene un avance del 80%.

Según estudios de laboratorio organizados por la gobernación de Potosí y el viceministerio de medio ambiente, las aguas del río no son aptas para riego de sembradíos ni para el consumo humano, tienen a lo largo de su cauce 2, 3 y 4 de acidez y presencia de metales pesados.

Felipe Guzmán asegura que las habas que producen ya no se pueden exportar como antes, lo mismo le pasa a la cebolla, “se secan, son pequeñas y a veces la tierra ya no da”, dice este agricultor y representante que ya está 12 años como regante de base y ahora dirigente del Comité de Cuencas de la provincia Chayanta, quien empezó la siembra de haba con temores este 2022 “pensábamos que este año íbamos a sembrar con agua no contaminada” remata su testimonio.

La cooperativa minera del lugar y el gobierno municipal de Colquechaca aportaron más de 1 millón 500 mil bolivianos para montar un hospital de curación del río o planta de tratamiento de aguas ácidas, esta edificación tiene un avance del 80%, requiere para su conclusión dos millones de bolivianos más que la gobernación se comprometió a desembolsar.

Los regantes lograron que la gobernación apruebe una ley que declara prioridad el financiamiento de estos proyectos en todo el departamento de Potosí. Presionan también para que el congreso o Asamblea Legislativa Plurinacional apruebe la propuesta de modificación de la ley de minería y destinar un porcentaje de la regalía minera a reparar la contaminación en los ríos.

Presentaron además un proyecto de ley para declarar prioridad nacional la construcción de una planta de tratamiento de aguas ácidas en la cuenca Macha-Pocoata cuyo costo es mayor a 10 millones de bolivianos.