Pary ratifica neutralidad: ni con Rusia ni con Ucrania; cese de hostilidades

El embajador boliviano ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) Diego Pary ratificó este domingo que Bolivia no se identificará ni con Rusia ni con Ucrania porque considera que el único camino para poder solucionar las controversias entre ambos estados es el camino por la paz con el cese de hostilidades.

“Esa debe ser la orientación de Estados como el nuestro que se han declarado pacíficos, estados que han definido que la guerra no es un mecanismo de solución de los diferendos”, declaró al programa “Hagamos Democracia” de la red Erbol, justo cuando se cumple el 11avo día de bombardeo ruso sobre la población civil de Ucrania.

Consultado sobre el cambio de posición boliviana que partió con el comunicado de la Cancillería haciendo un llamado a la paz; luego ante la ONU rechazando las invasiones (incluido a Ucrania); la tercera, de abstención a una resolución de condena a la invasión rusa; y la cuarta de abstención ante el Consejo de DDHH de la ONU, Pary optó por recuento histórico de los antecedentes.

Recordó que antes Ucrania perteneció a la exURSS y a partir de su independencia se convirtió en un espacio estratégico muy apetecido por las potencias porque se encuentra al medio de Rusia y Europa. Al mismo tiempo, Pary mencionó la actitud de Ucrania de no respetar los acuerdos de 2014 para que las regiones de Donbas y Lugansk tengan mayor autonomía y al contrario provocó 14 mil muertos durante los últimos años.

El embajador sostuvo que el 22 y 24 de febrero de este año, Rusia reconoció a las dos regiones como repúblicas independientes y en ese marco acordó una cooperación militar para proteger a los civiles de Donbas y Lungask. El último factor citado por Diego Pary, es que Ucrania solicitó ser parte de la OTAN y Rusia consideró que su seguridad estaba en riesgo.

Dijo que sobre esos antecedentes Bolivia tuvo una posición consecuente con la Constitución Política del Estado, con el derecho internacional y con la Carta de Naciones Unidas, lo que significa que, en un primer momento, en el Comunicado de la Cancillería, hizo un llamado a la paz, considerando que la única salida al conflicto es la vía político-diplomática a través de la negociación, mediación y atención de los puntos de interés de ambas partes.

Precisó que, en un segundo momento, Bolivia hizo una crítica genérica a ambas partes rechazando absolutamente todas las invasiones; luego criticó y observó el interés expansionista de la OTAN. “La OTAN es la principal causante del conflicto. Hemos sido claros y enfáticos y no hay ningún cambio en la posición que hemos asumido”, manifestó.

“Nosotros no vamos a identificarnos ni con una ni con otra de las partes”, afirmó Pary al indicar que, en la Asamblea de las Naciones Unidas, compuesta por 193 estados, 141 votaron a favor de una resolución puesta sobre la mesa por Ucrania y Estados Unidos sin posibilidad a ninguna modificación.

Según Pary, Naciones Unidas no puede posesionarse a uno u otro lado, sino tiene que coadyuvar a la búsqueda de soluciones y, en ese contexto, Bolivia votó por la abstención porque no quiere identificarse con ninguna de las partes.

Plantea que más allá de asumir una posición de rechazo o condena a la invasión rusa, lo importante es buscar opciones de solución y Bolivia cree que a futuro se puede acudir a la Corte Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional y los diferentes órganos de Naciones Unidas que, seguramente, buscarán responsables.

“En este momento de la historia, lo que se requiere (es) parar el uso de las armas, se requiere el cese de hostilidades para poder dar una salida pacífica al conflicto”, agregó.  Admitió que la abstención puede ser considerada como una posición neutral porque no apoya ni condena a ninguna de las partes.

Consultado sobre el criterio de monseñor Sergio Gualberti en sentido que no puede haber neutralidad frente al repudio mundial contra la invasión a Ucrania, Pary dijo que prefiere quedarse con las palabras del papa Francisco que ha pedido la paz, la concordia de las partes y protección a la vida y de los derechos humanos.

(ERBOL)