jueves , diciembre 1 2022

PAÍSES RICOS APORTARÁN DINEROS PARA REPARAR CONTAMINACIÓN Y EFECTOS DE CAMBIO CLIMÁTICO QUE PROVOCARON EN PAÍSES POBRES, SEGÚN COP 27

Tras varios días de intensas negociaciones, que se prolongaron hasta la madrugada del domingo en Egipto, los países participantes en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como COP27, llegaron a un acuerdo que establece un mecanismo de financiamiento para compensar a los países más vulnerables por las pérdidas y los daños causados por los desastres climáticos.

Acordaron crear un fondo especial para ayudar  a los países (muchos de ellos pobres o en vías de desarrollo) que más sufren el impacto del calentamiento global y que  menos han contribuido al desastre climático.

Este acuerdo constituía un viejo pedido  de los países del Sur, que llevaban  casi 30 AÑOS  exigiendo reparaciones por el calentamiento del planeta, del cual reiteramos los países más industrializados no quisieron hacerse responsables

Este fondo ayudaría  a reducir los impactos que generan en los  países  más pobres efectos del aumento de temperatura en la tierra por ejemplo las inundaciones que este año afectaron al 10% del territorio de Pakistán provocándole 30 MIL  MILLONES de dólares en pérdidas o las inundaciones y huracanes, también más frecuentes en la región de Centroamérica y el Caribe.

El debate sobre la compensación económica por pérdidas y daños fue el gran tema postergado en las cumbres del clima que se celebran desde la década de los 90. En un primer momento  la aprobación de este fondo de compensaciones se empantanó y estuvo en riesgo debido al rechazo de los países más desarrollados, por ejemplo China. El representante de ese país  advirtió que ayuda de los países en desarrollo a ese fondo debía ser «voluntaria» y no obligatoria. China  es uno de los países que más contamina y aporta al calentamiento global.

El acuerdo de la COP27 invita también al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional a aportar «soluciones de financiación».

Este fondo, que no será inmediatamente operativo, otorgará  financiamiento «predecible y adecuado» a «los países en desarrollo especialmente vulnerables», según el texto.

Ahora un comité de transición compuesto de 24 países,  elaborará durante un año los detalles sobre el funcionamiento y el financiamiento de esta iniciativa, con vistas a una adopción en la COP28 que se llevará a cabo a fines de 2023.