jueves , diciembre 1 2022

LA COMPASIÓN Y GRATITUD

Son dos valores que Jesús nos dejó como enseñanza, cuando diez leprosos le pidieron que tenga compasión de ellos. Todos fueron oídos por la compasión de Jesús; pero solo uno volvió agradecido.

LA COMPASIÓN

La reacción de Jesús es inmediata. Hay que acogerlos: nada ha de ser obstáculo para atender a los que sufren.

Esta historia demuestra que los seguidores de Jesús pertenecemos a un «movimiento de compasión». Hay que introducir en la sociedad, en la familia, en el trabajo la compasión no excluyente.

El maestro de los cristianos nos recuerda y nos repite que la compasión con el otro es la señal de humanidad.

No necesita otra justificación. No hace falta fundamentarla en religión alguna.

Por eso no se trata de ser creyente o no. Sino de aprender como seres humanos a ser compasivos.

LA GRATITUD

Ayer como hoy muchos nos hemos olvidado de agradecer.

Nuestra sociedad actual funciona movido por el dinero, la obligación o el interés. Todo se vende y se compra,.

En este ambiente donde todo cuesta, todo vale. Nada es gratuito.

Dar gracias» se ha convertido en un mero signo de educación. Ya no agradecemos por la vida, ni el amor y la bondad de las personas.

Estamos olvidando dar gracias de verdad. No agradecemos por los momentos de encuentro y alegría.

Hay que re aprender a reconocer lo gratuito: hay cosas, motivaciones, hechos, palabras que deben ser gratuitas.

Lo fundamental que: es la vida, lo estamos recibiendo como puro regalo, no es fruto de nuestros méritos.

Por eso, lo mismo que a los niños, ante el regalo de la vida alguien nos tendría que advertir: SE DICE GRACIAS.