EN LA MIRA

RADIO PIO XII.- Esa fue la idea que sembró el ingeniero Sabino Arando al explicar que su propuesta requiere de 11 millones de bolivianos para instalar maquinaria, equipos, insumos y reactivos en una PLANTA DE TRATAMIENTO DE AGUAS ÁCIDAS, que permita curar las aguas intoxicadas por ácidos provenientes de los sulfuros de la mina y metales pesados desprendidos de las rocas en territorio de los municipios de Colquechaca, Macha y Pocoata, norte de Potosí.

 

 

Lo dice ante 67 personas, entre líderes medioambientales, concejales municipales, técnicos, representantes mineros de Macha, Pocoata, Chuquihuta y Llallagua-Chayanta, quienes se reunieron en seminarios talleres el pasado 27 de agosto para escuchar, aprender y sensibilizarse de este proyecto.

No vamos a curar el río por el deporte. “Vamos a hacerlo primero porque tenemos que respetar a la madre tierra, cumplir la ley del medio ambiente, cuidar el agua y cuidar la vida de nuestros hijos y nietos” dijo Sabino Arando en el seminario taller sobre la instalación de una planta de tratamiento de aguas ácidas en la región del norte de Potosí.

 

EL COSTO DE CURAR EL AGUA

 

La planta se instala en el sector denominado la Palca, un punto en el curso del río cuyas aguas vienen desde Gallofa, la mina de plata de Colquechaca, allí se liberan los sulfuros, los ácidos y también los metales pesados.

En La Palca, en la tubería que dirige el agua hacia las piscinas se echa cal para que los ácidos se decanten, caigan al fondo, estas aguas pasan por 6 piscinas en cada una el líquido de libera de metales pesados y de ácidos, al final antes de botar las aguas al río se le echa cloro.

El agua que fluye por este lugar según mediciones técnicas, son 96 litros por segundo, tiene una acidez de 2, 3 y 4 en las escala del 1 al 14, donde 1 es totalmente ácido venenoso y 14 alcalino o apta para el consumo humano. Para montar la planta y hacerla funciona se requieren 11 millones de bolivianos. EL RESULTADO ES AGUA DE 7 A 8 de acidez, ph, apta para el riego y para otras actividades.

Sostener la planta cuesta más de 20 mil dólares mes, aunque los costos podrían disminuir mucho, pues en temporada de lluvia la planta “no sería útil” los sembradíos se riegan con agua de lluvia y no del río.

Para demostrar su propuesta enseña un tanquecito de agua con una pileta en la parte inferior de donde sale el líquido contaminado, a éste se le agrega cal, esas aguas pasan por 6 plásticos de juguete, instalados a manera de pisicinas, finalmente al estado final del líquido se le echa cloro.

 

VIVIMOS DE LA MINERÍA Y DE LA AGRICULTURA

 

El agricultor, unos 1.500 a 20 mil regantes en las orillas del río pasando territorio de Macha y Pocoata, incrementará en tres a cuatro veces más sus ingresos mensuales que han mermado debido a la contaminación de las aguas del río.

Centenares de mineros viven de la minería en Colquechaca, la explotación minera paga regalías y alimenta a más de mil familias, el dinero circulante se aproximaría a los 300 millones de bolivianos anuales, que se inyectan en la compra de coca, cigarrillos, dinamita, ropa de trabajo, gasolina, compra de alimentos, pago de servicios de energía eléctrica y otros.

Sin embargo hay evidencia de contaminación, dice Arando, recordando al equipo de técnicos de la gobernación, del Ministerio de Medio Ambiente, quienes midieron la acidez del agua, la presencia de metales pesados y la necesidad de practicar una minería responsable.

 

¿QUIÉNES SOSTENDRÁN ESTE PROYECTO?

 

Arando no lo dice pero el proyecto a diseño final está en manos del congreso, la Asamblea legislativa Plurinacional de Bolivia, allí mismo está un proyecto de ley que declara prioridad nacional para el Tesoro General de la Nación el financiamiento de esta planta de tratamiento de aguas ácidas.

El ingeniero señala que una parte del dinero será aportado por las cooperativas mineras, otra deberá aportar el estado central y también el municipio para financiar su sostenimiento.

El ingeniero señala que el materia decantado en las piscinas se convierte en ladrillo o material de construcción y se vende en el mercado nacional. “Tenemos que pensar en grande, cuidar el medio ambiente, invertir en el medio ambiente es urgente y es desarrollo para nuestras familias” dice Sabino Arando y con esto concluye la explicación del proyecto, actividad cumplida por el equipo minero de Radio PIO XII en los municipios de Pocoata, Chuquihuta y Llallagua.

 

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