El Tigre saca su garra y clasifica a fase de grupos en la Libertadores

En un partido parejo y con suspenso hasta el final, The Strongest se llevó una victoria de oro por 2-1 que lo mete en la fase de grupos del certamen continental y asegura una bolsa de 3.000.000 de dólares para sus arcas. Sacó a relucir su estirpe copera y la garra tradicional del Tigre.

El duelo disputado en el estadio Hernando Siles, el atigrado se adelantó a los dos minutos del primer tiempo con un tanto de Enrique Triverio en el primer avance del dueño de casa sobre la portería ecuatoriana.

Centro del capitán Diego Wayar, el balón rebotó en un zaguero de Católica, Triverio tomó la pelota y definió con oficio.

Poco duró la alegría del conjunto paceño, Católica reaccionó casi de inmediato y se fue con todo hacia el arco de Guillermo Vizcarra. Después de un par de intentos encontró la ruta hacia la paridad.

A los siete, el defensor, Juan Pablo Aponte despejó corto en su propia área, Ismael Díaz aprovechó el lapsus y batió a Vizcarra con un remate potente de diestra que enmudeció el escenario miraflorino.

De ahí hasta el final del primer episodio, la visita se acomodó mejor en el campo y controló las acciones con pases cortos, le escondió la pelota al local. Los nervios afloraron en ambos equipos.

En el complemento, bajaron las revoluciones, The Strongest copó mejor los espacios pero poco hizo en ofensiva, al menos en la primera media hora; el ecuatoriano tampoco arriesgó pero fue el más criterioso en la administración del esférico.

En los últimos pasajes apareció la clase del uruguayo Rodrigo Amaral para desnivelar guarismos y noquear a su oponente, que ya se aprestaba para la tanda de los penales

El medio ofensivo charrúa, que poco había generado, se dio modos para ingresar al cuadrante de Católica entre los zagueros y con un disparo rasante al segundo palo infló las redes y desató la algarabía de los cerca de 30.000 espectadores que se dieron cita al coloso paceño.

En el choque de ida disputado hace una semana, empataron sin goles en Quito, el ‘Decano’ se impone por un marcador global de 2-1 y se afila para participar por vigesimosexta en la instancia de los grupos del torneo para clubes más importante de América.

Después del gol de Amaral y tras el pitazo final del árbitro brasileño Wilton Sampaio, se armó una fiesta con estruendos y gritos de alegría en la curva Sur, desde donde la barra atigrada hizo estremecer la popular zona de Miraflores.

(MARCAS)