El 10 de mayo se celebró el Día Mundial del Lupus

El lupus es una enfermedad crónica autoinmune, sin cura y de causa desconocida. Afecta al menos a cinco millones de personas en el mundo.

Estas son las claves de una afección en la que el propio sistema inmunológico de cada persona es el que ataca a las células y tejidos sanos por error, al identificarlas como partículas extrañas. El lupus puede provocar daños severos en muchas partes del cuerpo, incluyendo las articulaciones, piel, riñones, ojos, cerebro, corazón, pulmones y vasos sanguíneos.

A qué personas afecta más

El lupus ataca principalmente a mujeres en edad productiva. Sin embargo, los hombres, los niños y los adolescentes también pueden desarrollar la enfermedad.

El 90% de las personas con lupus son mujeres, y la mayoría de las personas con lupus desarrollan la enfermedad entre los 15 y los 45 años.

Tipos de lupus

Hay varios tipos de lupus. El más común es el eritematoso sistémico o LES, y puede afectar a la mayoría de las zonas del cuerpo antes enumeradas. Este tipo de lupus puede ser leve o grave. La evolución de la enfermedad se desarrolla en fases de brotes -síntomas que suelen aparecer y desaparecer- aunque en algunos casos las dolencias remiten. En el mejor de los casos, tras el brote inicial y gracias al tratamiento, la enfermedad puede “dormirse” y el paciente puede llevar una vida prácticamente normal, con las revisiones (mensuales, trimestrales o anuales, habitualmente) que marque el médico que le realiza el seguimiento.

Síntomas del lupus

Una de las consecuencias más notorias de la enfermedad es la fatiga crónica que sufren la mayoría de los pacientes, lo que hace que esta dolencia, en muchas ocasiones, sea incomprendida.

Los brotes pueden aparecer en cualquier momento y lugar, sin lógica aparente. Por ejemplo, un brote afecta a las articulaciones y el siguiente, al riñón. Algunos de los síntomas más comunes son:

Dolor o hinchazón en las articulaciones, dolor muscular, fiebre sin causa conocida, erupciones rojas en la piel, generalmente en la cara y en forma de mariposa, dolor en el pecho al respirar en forma profunda, pérdida de cabello, úlceras en la boca, glándulas inflamadas, cansancio extremo, dedos de las manos o pies pálidos o de color púrpura, entre otras.

La enfermedad no tiene cura, pero sí existen medicamentos que ayudan a controlarla. El tratamiento depende de la sintomatología que presente cada paciente. Además, un estilo de vida saludable ayuda a paliar los brotes. Los pacientes deben estar continuamente controlados al tratarse con corticoides, hidroxicloroquina, medicamentos denominados antipalúdicos… todo depende de la tipología de cada uno de los casos.

Investigación más reciente sobre el lupus

Hace apenas unos días salió a la luz que un equipo de investigadores con participación española identificó mutaciones en el ADN de un gen que detecta el ARN viral como causa del lupus. Un análisis del genoma de una adolescente, Gabriela -diagnosticada de lupus grave cuando tenía solo siete años- permitió identificar una mutación genética como causa de esa enfermedad autoinmune, lo que abre el camino para el desarrollo de nuevos tratamientos, según publica la revista médica Nature.

El Deber

Por El heraldo

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