DISCIPULOS DEL CAMINO: DETENERSE, VER Y TENER COMPASIÓN

Era un día cualquiera, un hombre fue asaltado en el camino, un sacerdote y luego un levita, pasaron, y no se detuvieron. Fue un samaritano que viajaba por allí, quien lo vio y se conmovió.

El papa Francisco relee esa historia para nuestros días.

NO SOMOS PERSONAS QUE HAN LLEGADO

El pastor de la Iglesia Católica nos recuerda que somos personas que estamos encamino, no somos personas que ya han llegado, que saben todo. Somos viajeros que aprendemos todos los días.

DISCÍPULOS DEL CAMINANTE Y EL CAMINO

El maestro de los cristianos era caminante, no era sedentario. En su caminar encuentra personas con dificultades, enfermos, gente que sufre. Los primeros cristianos también eran llamados “discípulos del Camino”.

EN EL CAMINO APRENDER A VER Y TENER COMPASIÓN

Muchas personas caminan sin abrir los ojos, hundidos en sus problemas personales. Jesús nos enseña a:

  • Pararnos en los problemas de la gente y no seguir adelante
  • A fijarnos en los demás Aprender a ver a quien sufre, al necesitado, y a intervenir como el samaritano.

LAS LIMOSNAS

El papa pidió que reflexionemos sobre la limosna que damos. Pregunta:

  • Cuando damos limosnas nos encontramos con el pobre?, le tocas la mano, le miras a los ojos?.
  • Si das limosna sin tocar la realidad, esa limosna es para ti, no para los necesitados.

Pidámosle a Dios que: nos haga abrir los ojos a la realidad, que nos haga tener compasión de quienes encontramos en nuestro recorrido, sobre todo de quien sufre y está necesitado, para acercarnos y hacer lo que podamos para echar una mano”.