lunes , noviembre 28 2022

Comer vs. alimentarse

Comer vs. alimentarse

Por Enrique Torrejón

Desde el Estado y el tercer sector, las acciones tradicionales de fomento de la seguridad alimentaria, se enfocaron en las poblaciones rurales, con acciones típicas que se orientan a lograr mejoras en las condiciones productivas, fomentando innovaciones tecnológicas, dotándolas de bienes de capital y de insumos para la producción, e incluso involucrándolos en experiencias de comercialización. Estas experiencias lograron éxitos a escala local, sin embargo, su capacidad para lograr impactos relevantes a escalas más amplias ha sido limitada.

El Estado Boliviano, cuenta con un marco normativo favorable a la agricultura familiar, sin embargo, se constata que, pese a este nutrido marco normativo, se reiteran dificultades en su proyección como en programas y proyectos efectivos para que se traduzcan en políticas operativas inmediatas, en particular, en inversión efectiva (recursos suficientes) orientada a fomentar y fortalecer la pequeña agricultura familiar y mejorar la alimentación.

Por ello, pese a que se han dado avances en la producción de alimentos y en el diseño de un plan alimentario, en Bolivia, los principales problemas nutricionales están asociados a la desnutrición en sus distintas formas (crónica, aguda, global), las deficiencias de micronutrientes (vitamina A, hierro y yodo), el sobrepeso y la obesidad, así como la anemia.

A la par, existe una preocupante tendencia de consolidación de hábitos alimenticios relacionadas a la alimentación de mala calidad, fomentada desde los medios de comunicación, a través de la promoción de comida ultra procesada, la folclorización del patrimonio alimentario que no incluye criterios nutricionales, las exigencias del modelo consumista que exige de las personas “vivir de prisa” y, la normalización de la perspectiva de la alimentación como un negocio.

Desde esa perspectiva, UNITAS, conjuntamente sus asociadas ACLO Potosí, ACLO Chuquisaca, INDICEP de Cochabamba y el IICCA de Tarija, desde el proyecto “Entre verduras y comedores. Construyendo puentes para el diálogo colaborativo y la acción efectiva” apoyado por SOLIDAR SUIZA y la COOPERACIÓN SUIZA EN BOLIVIA, proponen diversos procesos de articulación que promuevan intercambio de experiencias y prácticas, base sobre la cual se estructuran procesos diferenciados de diálogo colaborativo que posibilitan el establecimiento de rutas de acción y co-responsabilidad de actores públicos y privados a nivel nacional, departamental y municipal, academia y medios de comunicación.

En esta lógica, el Foro Político Multiactor sobre Sistemas alimentarios Sostenibles, constituye uno de los procesos de articulación y diálogo colaborativo más importantes que se ha puesto en marcha, cuyo sustento y marco en el que se plantea, está marcado por el derecho a la participación, conforme a la Constitución Política del Estado, y la creación de espacios plurales para que se escuche la voz de las OSC en el diseño, implementación y evaluación de políticas de desarrollo y mejorar sus condiciones de vida, complementando recursos, esfuerzos, conocimientos y prácticas.

El Foro, presentó la posibilidad de sistematizar buenas prácticas y lecciones aprendidas que pueden beneficiar a otros actores de los sistemas alimentarios de la Sociedad Civil que trabajan en los ámbitos geográficos de desarrollo del proyecto, como en otras regiones del país.

La participación efectiva es un aprendizaje para las organizaciones sociales; de allí que la sostenibilidad de las acciones se basa en la apertura de oportunidades para la incidencia política. En el contexto actual, mucho depende la voluntad del gobierno para promover el ejercicio pleno de los derechos y un entorno habilitante para las OSC. Abriendo espacios de diálogo político multiactor multinivel, el debate sobre el desarrollo tendrá efecto en los procesos de construcción ciudadana, aspecto central para lograr un entorno favorable donde prime una cultura política del diálogo, respeto a la diversidad y el bien común.