3 PERIODISTAS ASESINADOS EN LO QUE VA DE 2022 EN MÉXICO, SURGEN MOVILIZACIONES

“Alto a los asesinatos a periodistas, ni un muerto más!” se lee en una de las pancartas que se levantaron durante la movilización que se realizó la noche del martes por las calles de Tijuana para exigir justicia por los homicidios de los comunicadores Lourdes Maldonado, Margarito Martínez y José Luis Gamboa ocurridos este mes.

Más de doscientas personas, vestidas de negro, salieron en silencio desde el monumento de Las Tijeras rumbo a la sede de la Fiscalía General para protestar por los recientes asesinatos de los periodistas que han conmocionado a un país que no se acostumbra a la violencia.

“Vamos a salir a manifestarnos, vamos a llorar, vamos a sufrir”, dijo Adela Navarro, directora de Zeta, en el programa por Internet Los Periodistas, del reportero Julio Astillero.

Como recordaron muchos de los convocantes, incluida Navarro, las muertes de los comunicadores son un ejemplo de la inseguridad y la impunidad que viven todos los mexicanos en un país en el que la cifra de homicidios no baja de 30.000 al año.

El presidente Andrés Manuel López Obrador insistió el martes en que habrá justicia por los últimos crímenes al plantear que en su gobierno no hay impunidad, aunque los datos parecen indicar lo contrario.

En un reciente encuentro con integrantes del mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos humanos, Encinas reconoció que más del 90% de los asesinatos quedaban impunes.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) eleva el porcentaje al 95%, explicó su representante en México, Jan-Albert Hootsen, quien recordó que cientos de agresiones que no llegan al asesinato ni siquiera se denuncian y sólo se saben cuando los ataques incrementan su gravedad.

México es el país más violento del hemisferio occidental para el ejercicio del periodismo, según el CPJ, una ONG de protección a la prensa con sede en Nueva York. Según sus datos, hasta diciembre había nueve periodistas asesinados y de ellos tres fueron por represalias por su labor informativa, aunque aún se investigan otros casos para determinar el motivo.