A 24 días de su desaparición, familiares y amigos de Valeria Mercado claman por ayuda para dar con el paradero de la joven madre cochbambina de 28 años, que fue vista por última vez en La Paz.

A través de redes sociales, la familia de Valeria recibió un mensaje presuntamente escrito por ella, en el cual se despedía indicando que se iba a trabajar a Chile y que había dejado a su hijo de cuatro años al cuidado de su expareja en su última ciudad de estadía, la sede de Gobierno.

Este martes, José Luis A., la expareja de Valeria, fue capturado en La Paz y trasladado hasta instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Quillacollo, en Cochabamba, toda vez que el hombre fue una de las últimas personas que tuvo contacto con ella.

Una vez en celdas policiales, el hombre aseguró no tener nada que ver con la desaparición de la víctima y que él la había trasladado hasta Pisiga, frontera con Chile, para que ella emprendiera el viaje al país vecino con el objetivo de trabajar allí. Familiares de Valeria, en medio de súplicas y llanto, aseguraron que el aprehendido era violento con la víctima y que en más de dos ocasiones ella tuvo que escapar de su agresor. Manifestaron, incluso, que existía una denuncia por violencia familiar en la Estación Policial Integran (EPI) Sur, misma que fue retirada por amenazas constantes que recibía la mujer por parte de su agresor.

En medio del clamor, la familia negó que la víctima fuera capaz de abandonar a su hijo y no creen que el mensaje de «despedida» haya sido escrito por ella.

El comandante departamental de la Policía, Rubén Lobatón, indicó que el caso fue remitido este miércoles al Ministerio Público para la continuidad de las investigaciones del caso, toda vez que se busca esclarecer, en primera instancia, las circunstancias en las que desapareció Valeria.

VIGILIA

En compañía de activistas de la organización Mujeres de Fuego, familiares de Valeria realizaron una vigilia en puertas de la FELCC de Quillacollo este miércoles, con carteles expresando apoyo e incluso con mensajes pidiendo a la víctima que no tema.

«No queremos que Valeria sea una más en la lista», dijo una de sus primas.

WILMA

Otro caso que alarmó a las autoridades es la desaparición de Wilma, hace 9 días. La joven llegó a Bolivia desde España hace un mes y debía retornar hace unos días, pero su familia perdió todo contacto con ella. Su enamorado, Álvaro, relata que recibió un mensaje de despedida supuestamente de la joven, aunque duda de la veracidad del escrito por el estilo y la «frialdad» del contenido.

Fue vista por última vez en la calle Sagárnaga el 22 de marzo.

(OPINIÓN BOLIVIA)