OPINION
Rene Vargas Llaveta - AYLLU YUYAYMANTA PACHA QHAWARIY
Rene Vargas Llaveta - AYLLU YUYAYMANTA PACHA QHAWARIY

Año 2006 cayeron las lágrimas de emoción cuando asumió un presidente de Bolivia, con rostro del territorio indígena originario y un corazón de origen del ayllu; hasta ese entonces el pueblo boliviano estaba cansado de los presidentes que representaban a partidos políticos tradicionales, dictatoriales, corruptos y extractivitas que regalaron los recursos naturales a las empresas transnacionales.

Desde la época republicana los pueblos indígenas originarios campesinos nunca llegaron a tomar el poder para gobernar hasta ese entonces; a causa de ello el Estado boliviano suspiró por encontrar la igualdad de oportunidades, paz, un desarrollo integral para el pueblo en un Estado de derecho para todos, con unidad entre campo-ciudad, pueblos indígenas y otros sectores del pueblo. Esa coordinación entre pueblo y Estado permitió llevar adelante la Asamblea Constituyente con el objetivo de refundar Bolivia. Los pueblos indígenas originarios campesinos entendían reconstituir la república de Bolivia a una nación milenaria del Qullasuyu, con la libre determinación y autogobierno propio, misma que no ocurrió hasta ahora.

La nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia aprobada el año 2009, sin duda fue uno de los avances más importantes para los pueblos indígenas originarios campesinos; sin embargo, esta Constitución sufrió modificaciones significativas,según el análisis del investigador Manuel Morales titulada “Constituciones Comparadas”, Constitución de la Asamblea Constituyente versus Constitución pactada en el Congreso. Señala que fue modificada en un pacto con las elites dictatoriales de antes y con el Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera, echando a un lado los artículos concernientes a los pueblos indígenas originarios campesinos.

Cuando llega el momento de aplicar la Constitución Política del Estado, lo raro es que nos encontrarnos con muros difíciles de cruzar para el cumplimiento y ejercicio de los derechos consagrados. El presidente, que tomó el mando el año 2006 con rostro del territorio y de origen del ayllu, se convirtió en el principal oponente para el cumplimiento de los derechos colectivos e individuales de los pueblos indígenas originarios campesinos. ¿Cómo se comprobó?, es simple y fácil de describir: cuando las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos de tierras altas y bajas, empezaron a demandar que se inserte la materialización de los derechos de pueblos indígenas en diferentes leyes que produce la Asamblea Legislativa Plurinacional, es el momento donde esos pueblos chocan contra postes, oídos sordos de las autoridades ejecutivas y legislativas que no tomaron en cuenta la propuesta de las naciones y pueblos indígenas; debido a esa reivindicación los pueblos indígenas originarios campesinos comenzaron a cuestionar al gobierno del Estado Plurinacional, y ¿cuál fue la respuesta del gobierno?, dividir a las estructuras organizativas de las naciones y pueblos indígenas de tierras bajascomo la CIDOB y posteriormente la instancia orgánica de tierras altas CONAMAQ. A partir de la división a las representaciones máximas de las naciones y pueblos indígenas originarios, se confirma que el presidente con rostro del territorio había sido el enemigo de su propia sangre, que sólo utilizaba a los pueblos indígenas originarios como instrumento de respaldo a su partido político, tal como está ocurriendo en la actualidad.

Es importante desarrollar una evaluación del cumplimiento de algunos derechos más relevantes de los pueblos indígenas originarios campesinos en este Estado Plurinacional de Bolivia: como el derecho a la participación en los órganos del Estado, hasta ahora no se cumple el derecho de la participación directa de los pueblos indígenas originarios elegidos por normas y procedimientos propios, es decir no es posible contar en los 4 órganos de poder con representación indígena originaria; por ejemplo tener magistrados indígenas en el Tribunal Constitucional.

En Bolivia el censo 2012 registró casi 50% de la población autoidentificada como perteneciente a una nación y pueblo indígena pero las asambleas legislativas de todos los departamentos no incluyeron la participación política como asambleístas departamentales elegidos por medio de sus autoridades e instancias orgánicas; ejemplo de ello las naciones de Chuquisaca QharaQhara y Yampara, han solicitado a la asamblea legislativa departamental de Chuquisaca la inclusión de la representación política directa y nunca fueron escuchadas.

Lamentablemente, habiendo casi la mitad de la población indígena en Bolivia, el derecho a la participación política por escaños especiales, solo están insertados 7 escaños especiales de los 130 legisladores en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Lo indignante es que estas circunscripciones especiales indígenas deben recurrir también a un partido político para hacer prevalecer este derecho mediante voto universal.

Otro factor es referido a la justicia indígena originaria campesina que es avasallada por la justicia ordinaria que indudablemente defiende a los ricos y a los políticos que gobiernan al país, pese a que la Constitución Política del Estado reconoce la igualdad jerárquica entre la jurisdicción indígena y ordinaría. La Ley de Deslinde Jurisdiccional fue promulga inconstitucionalmente porque minimiza a la justicia milenaria. Las autonomías indígenas de autogobierno y la libre determinación debían ser más fortalecidas y consolidadas en este gobierno, pero ocurrió todo lo contrario porque hasta el momento solamente existen 3 autonomías indígenas consolidadas en todo el Estado Plurinacional.

Otro derecho colectivo es la consulta libre, previa e informada, que en los hechos es la más desprestigiada por este gobierno oficialista, claros ejemplos más conocidos las represiones en Tacobo Mora, Chaparina, Tipnis, MallquQota. Como resultado de esas represiones ahora muchos territorios indígenas y parquesde reservas naturales se encuentra en resistencia para impedir el avasallamiento de terceros. La consolidación de los territorios indígenas mediante saneamiento de tierras comunitarias de origen, son procesos que fueron paralizados por este gobierno, ya que muchos de ellos están retardados por más de 10 años, y así otorgando más derechos a los terceros individuales. Lo más irracional es que un presidente indígena otorga títulos ejecutoriales en calidad de adjudicación y dotación de tierras, la pregunta para los pueblos indígenas ¿cómo?, ¿Cuándo? y ¿en qué momento los territorios de los pueblos indígenas que tradicionalmente poseídos se convirtió en tierras fiscales? Muchos de estos derechos estructurales se encuentran pisoteados por el Estado. Este análisis autocrítico nos muestra ¿qué cambios se logró con este presidente indígena?, muchos dirán llegó más proyectos en beneficio de las comunidades pero, que es de los derechos de los pueblos indígenas originarios, sólo se consolida más pobreza y asistencialismo como no pudiera saber emprender las poblaciones de territorios indígenas.

Entonces algunos líderes y autoridades indígenas originarias se emborracharon con el partido político en función de gobierno, habiendo objetivos, metas, caminos que construir. Durante sus últimas dos gestiones el gobierno del MASse olvidó de los indígenas originarios, su discurso estaba basado en movimientos sociales recogidos en una sola bolsa como CONALCAM; ahora cuando necesitó para su respaldo en las urnas, que casi fue superado por la oposición el pasado 20 de octubre, comenzó a discursar de los pueblos indígenas y de área rural como una manera de incitar al divisionismo y discriminación racial entre campo y la ciudad. Es importante citar que izquierda y derecha son hermanos, una pareja, que giran sobre sí mismo, por eso en esta coyuntura electoral no pudo ganar la democracia.

Un claro ejemplo cuando se conforma Coordinadora sobre la defensa de la democracia con viejos políticos que ya usaron y disfrutaron del poder como Rubén Costas, Samuel Doria Medina, Carlos Mesa, Oscar Ortiz, Víctor Hugo Cárdenas y otros. Lamentablemente, recién se unen cuando el supuesto fraude ya se consumó, buscando la posibilidad de una segunda vuelta al formar esta coordinadora. Esa unidad debían conformar antes que se produzca el desastre electoral, cuando el pueblo estaba buscando cambio en el gobierno, pero estos políticos no escucharon al pueblo en su momento, que durante meses pidió que puedan conformar un solo bloque opositor, pero cada uno de ellos fueron por su lado creyendo que van a ganar, es por eso la derrota no es del pueblo es de los políticos, porque el pueblo ganó cuando fue a las urnas el 21 de febrero del año 2016; ahí el pueblo le dijo no a la rere postulación de Evo Morales.

Se puede decir de otra manera que la derecha ya perdió esta su oportunidad ya que el pueblo no quería que alguien se eternice en el cargo, muchos de los votantes participaron en las urnas no porque Carlos Mesa era un líder u otra opción para el país, sino de alguna otra manera para parar la ambición del movimiento al socialismo que busca eternizarse en el poder a costa de todo. Estos antecedentes nos hacen comprender que la izquierda y la derecha son de la misma cama; no por nada Evo Morales otorgó amnistía a Carlos Mesa. Entonces ¿cuándo la gente del campo podrá cambiar su pensamiento? cuando surja un nuevo liderazgo para el país; hasta mientras, el Movimiento al Socialismo y su par la derecha élite con sus discursos separatistas discriminadores racistas entre campo y ciudad seguirán modulando en protección de sus afanes personales y corporativos.

Esa realidad se debe comprender para superar esa idea de uniformidad entre campo y ciudad, vayamos a retomar los principios divinos espirituales de complementariedad entre el campo y la ciudad, ambos se complementan, unidad en la diversidad, ayllu (la familia), espíritu de servicio y no así servirse del pueblo, en el sistema de ayllu se ejerce la rotación de los cargos (muyu) y no es eternizarse en el poder oprimiendo a los demás.Como el ex diputado del movimiento al socialismo Edwin Tupa expresaba en un video por redes sociales, dando un mensaje al presidente Evo Morales que hay que saber perder. La razón de la vida es subir y bajar, no querer seguir siendo superior para reprimir al pueblo.

*Ex kuraka mayor de la nación originaria Yampara
Investigador adscrito de ABNB

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