DEPORTES

El compromiso de esta noche entre River Plate y Wilstermann, por la vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores de América 2017, se vive en una previa caliente y dominada, incluso, por hechos ajenos al fútbol.

Los Tiempos.- Además de las típicas arengas y las "cargadas", como llaman en Argentina, el duelo se convierte en un encuentro de "alta tensión" y que en la víspera tuvo como principal protagonista a algunos hinchas del Millonario que intentaron meter presión al equipo de Roberto Mosquera.

A esto se agrega la carta de representación efectuada por Wilstermann hacia la Conmebol y la advertencia del exportero José Luis Chilavert, quien avisó a Wilstermann sobre el cambio del árbitro a último momento. "Tengan los ojos bien abiertos. Juegan contra la Conmebol, no contra River", sostuvo.

A horas de este trascendental lance y donde el equipo de Marcelo Gallardo apunta a revertir la historia, el Aviador pretende volar alto, en una cancha difícil y que se puede volver pesada por la lluvia que se anuncia para hoy.

Mientras la hinchada de River Plate pretende meter presión desde las gradas del Monumental, Wilstermann tendrá una nutrida barra de 3.500 hinchas bolivianos, aquellos que residen en Villa Celina (zona sudoeste de Provincia de Buenos Aires), y los que viven en Liniers (zona oeste de Buenos Aires capital); además de un centenar de hinchas y barras bravas aviadores que llegaron anoche a suelo argentino desde Cochabamba.

Presión y hermetismo

En la jornada de ayer, el Monumental de Núñez amaneció con una tensa calma, aquella que empezó a mutar con el paso de las horas y se volvió en una zona de alta presión para los visitantes.

Mientras el plantel aviador partió a las 16:30 hora local (15:30 hora boliviana) hacia Casa Amarilla (predio de Boca Juniors, en el barrio de La Boca), medio centenar de aficionados rioplatenses empezaron a copar el acceso de la tribuna de la avenida Rafael Alcorta, lugar donde aguardaban para meter presión al visitante.

Wilstermann llegó al reconocimiento del campo de juego del Monumental a las 19:30, tal y como estaba previsto. No obstante, y pese a que la mayoría de ellos no lograron ingresar, algunos aficionados de River Plate ingresaron hasta la zona del plantel visitante y comenzaron a molestar a los jugadores.

La pésima organización de la seguridad de River Plate propició que el equipo rojo sólo se quede por espacio de 15 minutos y pocos futbolistas emitan declaraciones.

Mientras Fernando Saucedo, volante de contención del Rojo, se aprestaba a dar declaraciones, un aficionado local que se infiltró en los pasillos del estadio empezó a meterles presión diciendo que "te van a temblar las piernas, les vamos a ganar".

Esa situación se agudizó más aún cuando los hinchas de River Plate comenzaron a incomodar a Wilstermann desde afuera e intentaron agredir a algunos hinchas aviadores que se dieron cita en el Monumental para cambiar sus entradas.

Un amago de enfrentamiento entre los locales (muchos de ellos en estado de ebriedad) y los visitantes, obligó a los pocos hinchas rojos en el estadio a refugiarse cerca de los molinetes de seguridad.

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