DEPORTES

Es un mundo de conspiraciones y mucho dinero, en el que se teje todo tipo de tramas.

BBC y AGENCIAS.- Un mundo donde una práctica ilegal también es tremendamente común y no parece preocupar a nadie pese a lo evidente de su existencia.

Nos referimos a los fichajes del fútbol de élite, y la práctica en cuestión es el tapping up -el acto de contactar a un jugador para ficharlo antes de obtener el consentimiento de su club.

La misma está expresamente prohibida por la FIFA.

Pero, en el mundo del fútbol, no hacer lo que se asegura que no se hace se percibe como "una pérdida de tiempo".

Y nadie se queja porque todos se sienten cómplices de violar una norma que expone la ilegalidad de más del 90% de los fichajes de las principales ligas del mundo.

A jugar...

Esto ha quedado particularmente en evidencia durante el mercado de transferencias que el jueves pasado se cerró en el campeonato que más dinero mueve en el fútbol europeo, la Liga Premier de Inglaterra.

Pero si se trata de una regla que no se suele cumplir, ¿para qué existe? ¿Por qué no se cambia?

Primer contacto

La preocupación entre las personas que regulan el fútbol es que, si suprimen la norma, el fútbol quedaría a merced de los caprichos del mercado, donde los jugadores estarían en capacidad de cambiar de equipo en el espacio de pocos meses.

Yo me he acercado a clubes en el pasado y su primera respuesta ha sido '¿Hablaste con el jugador?'"

Es como una protección para tener la potestad de intervenir cuando lo consideren necesario, aunque en la práctica no se haga.

Mike Rigg, quien fuera director deportivo de Manchester City, QPR y Fulham, le contó a la BBC que "si la FIFA tuvieran que examinar cada infracción estaría obligada a investigar el 99,9% de las transferencias".

"En 30 años involucrado en el fútbol nunca, jamás, he conocido a una persona en algún club que respete las reglas de la FIFA sobre el tapping up", aseguró.

Eso se produce por dos razones, según explicó.

Uno es que al revelar el interés al club primero el comprador queda expuesto y en desventaja para negociar.

La otra es que ¿cuál es el punto de buscar a un futbolista que no tiene ningún interés en dejar a su club y que tal vez no sea exactamente el tipo de jugador que están buscando?

"Yo me he acercado a clubes en el pasado y su primera respuesta ha sido '¿Hablaste con el jugador?'", agregó Rigg.

"Cuando les contestas que no, porque se supone que no puedes hacerlo, ellos se molestan contigo y te preguntan que por qué no, piensan que les estás haciendo perder el tiempo".

Riggs contó que la forma de hacerlo es contactando primero al representante.

Jese de Preter, agente y director de Atticus Sports Management, señaló que "el 99% de las transferencias en las que he trabajado pasan de esta forma".

"Debido a que el club no está autorizado a hablar con el jugador lo que hace es que disponen de dos o tres personas en su camino de manera que no puedan ser vinculados directamente con ellos", explicó.

"Frecuentemente utilizan a sus propios agentes, quienes contactan al jugador a través de otro agente para asegurarse que todo se lleva a cabo lejos del club. De esa manera, si se descubre, pueden decir que se trata de algo entre representantes".

"O en ocasiones el club llama directamente al agente, si confían en él. Una de las dos formas es inevitable", afirmó De Preter.

"Es ingenuo pensar, que en un negocio tan cínico como es el fútbol, los fichajes se lleven de una manera más ética".

Camino alternativo

Luego de acordar con el jugador, al club no le queda otro camino que negociar con el equipo al cual pertenece el futbolista, que con toda seguridad dirán que no en un principio.

Luego se abre un período de oferta y demanda, en el que el jugador cumple un rol fundamental para dejar claro sus intenciones.

"Hay futbolistas que han venido a mi oficina para decir que nunca volverán a jugar para un club, ofreciendo todo tipo de excusas que hacen muy difícil al club mantenerlo en el equipo", contó De Preter.

El director de Atticus Sports Management considera obsoleta la regla 18.3 de la FIFA, que establece que para llegar a un acuerdo con un profesional se "debe informar al club al que pertenece por escrito antes de entrar en negociaciones con él".

El organismo asegura que los casos de tapping up que se han denunciado son muy limitados, pero es evidente que esa no es la realidad.

De Preter cree que eso se podría evitar eliminando el actual sistema de transferencias que "no tiene sentido" y permitiría establecer un método para hacerlo la compra y venta de jugadores "totalmente transparente".

Su modelo está basado en la figura de la cláusula de rescisión en los contratos por un precio que lo establecería una tercera parte, como un organismo o tribunal especial, que tomaría en cuenta varios factores, incluyendo la edad, su rendimiento y potencial.

"Si quieres irte de un club lo que tienes que hacer es comunicarlo, como un empleado normal, y simplemente se paga el precio estipulado".

“Son anticompetitivas, injustificadas e ilegales"

El gran beneficio sería que la gente "poco confiable que está involucrada en el fútbol" perdería parte de su influencia.

La posición de De Preter llama la atención ya que se refiere a agentes, siendo el mismo uno de ellos.

Una muestra es lo que se pagó en 2016 en comisiones a los representantes (cerca de $us 300 millones), un aumento del 38% con respecto al año anterior.

Poco probable

Lo cierto es que no se ve que se produzca un cambio en un futuro próximo dada la popularidad de los mercados de transferencias entre los aficionados.

Es esa intriga y especulación lo que mantiene al fútbol en boca de todos durante los períodos entre temporadas, donde no rueda el balón a nivel de clubes.

Y la popularidad de estas ventanas sigue creciendo hasta el punto que la más reciente versión del videojuego FIFA, que será lanzado en septiembre, los jugadores pueden simular negociaciones sobre transferencias con un futbolista o su representante.

En una habitación virtual se puede hablar de salarios, bonos por apariciones y cláusulas de rescisión.

En los últimos años se han producido algunas modificaciones en la manera en la que se llevan a cabo los fichajes, impulsadas tanto por la FIFA como por el sindicato de futbolistas profesionales, Fifpro.

Pero por lo visto en el mercado que finalizó el jueves pasado, ha superado de lejos todos los récords de transferencias, es evidente que todavía queda mucho camino por recorrer.

Por algo el secretario general de Fifpro, Theo van Seggelen, considera que las reglas vigentes "son anticompetitivas, injustificadas e ilegales".

"La riqueza del fútbol está atrapada en pocas ligas y clubes cuando se podría redistribuir para ayudar a proteger el balance competitivo".

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, instó por una mayor transparencia en los fichajes, pero por ahora eso es algo que no está ocurriendo.

EPICENTROS DE UN MERCADO DE FICHAJES MUY MOVIDO

París | AFP

El París Saint-Germain, con Neymar como nueva superestrella, el Barcelona, con Ousmane Dembélé como nueva joven promesa, y los vecinos de Mánchester, City y United, hicieron temblar el mercado de fichajes en Europa, en una ventana especialmente enloquecida, en la que las cantidades se dispararon.

Francia

Zlatan Ibrahimovic se vanagloriaba de haber puesto a París en el mapa del fútbol, pero el equipo de la capital francesa tiene un nuevo ídolo: Neymar, que llegó desde el Barcelona por un traspaso récord de 222 millones de euros.

Fue la particular venganza del París SG sobre el Barça tras el humillante 6-1 que le eliminó de la última Liga de Campeones en octavos de final.

A ello hay que sumar otros fichajes de relumbrón, especialmente el del brasileño Dani Alves (llegado con la carta de libertad desde la Juventus) y Kylian Mbappé (Mónaco) por un montaje financiero estimado en 180 millones de euros, lo que le convierte en el segundo traspaso más alto de la historia tras el de Neymar.

Con esos nombres, el París Saint-Germain es la gran sensación del mercado, aunque no puede evitar mirar de reojo a la UEFA, que examinará al detalle sus cuentas para evaluar si está en conformidad con el 'fair play' financiero.

Inglaterra

Un mercado también récord en Inglaterra, en el que se batió la plusmarca del país incluso días antes del final. El 24 de agosto, la consultora Deloitte Sports Business Group anunció que los 20 clubes del campeonato inglés habían gastado 1.170 millones de libras, superando el récord de 1.165 millones (1.380 millones de euros de la época) establecido el año pasado.

Gran parte de la responsabilidad en ese récord la tienen los clubes de Manchester: el United invirtió fuerte, en el belga Romelu Lukaku (85 millones de euros pagados al Everton) y el serbio Nemanja Matic (45 millones de euros al Chelsea), mientras que el Manchester City desembolsó más de 200 millones de euros para atraer a cuatro jugadores: el arquero Ederson, el lateral del Tottenham Kyle Walker y dos hombres hasta ahora en el Mónaco, Benjamín Mendy y Bernardo Silva.

España

Por primera vez desde 2013 (Gareth Bale, Neymar) y 2014 (James Rodríguez, Luis Suárez), la Liga ha vuelto a las grandes maniobras en el mercado. En ello ha tenido mucho que ver la inyección de los 222 millones de euros al Barça por Neymar, que ha impulsado al equipo catalán a sondear el mercado para curar la herida del zarpazo.

El Barça consiguió así incorporar al joven francés Ousmane Dembélé (105 millones de euros al Borussia Dortmund), al brasileño Paulinho (40 millones de euros al Guangzhou). En el Real Madrid, sin embargo, primó la estabilidad. El equipo merengue pagó 40 millones de euros para asegurarse a la joven promesa brasileña Vinicius Jr (17 años, Flamengo), que llegará en 2018. El lateral Theo Hernández (Atlético, 26 millones de euros) y el mediocampista Dani Ceballos (Betis, 18 millones) completan el plantel del campeón de Europa, que ha perdido al atacante Álvaro Morata, que puso rumbo al Chelsea.

Italia

El principal animador del mercado italiano ha sido el AC Milan, impulsado por sus nuevos propietarios chinos. La gran operación de la pretemporada fue sin duda el fichaje del defensa Leonardo Bonucci por el equipo 'rossonero', debilitando de paso a la todopoderosa Juventus, por 40 millones de euros. Pero no termina ahí la lista de incorporaciones al Milan: Kessié, Calhanoglu, Biglia, Conti, Kalinic, Andre Silva, entre otros, para un plantel muy renovado.

La UEFA también tendrá que estudiar bien el caso del Milan para concluir si cumple con el 'fair play' financiero.

La Juventus perdió, además de a Bonucci, a Dani Alves, pero se ha reforzado en todos los sectores, con Douglas Costa y Federico Bernardeschi arriba, Blaise Matuidi en el centro y el campeón mundial alemán Benedikt Howedes en defensa.

Alemania

La Bundesliga ha sido el campeonato más comedido en el mercado.

La mayor operación del fútbol alemán la protagonizó el Bayern de Múnich, que adquirió al francés Corentin Tolisso (Lyon) por 41,5 millones de euros, un récord para el club bávaro.

El campeón de Alemania se reforzó también con la llegada del colombiano James Rodríguez, cedido por dos temporadas por el Real Madrid, con una opción de compra. El Bayern cedió a dos jugadores importantes, al brasileño Douglas Costa a la Juventus y al portugués Renato Sanches al Swansea.

El Borussia Dortmund se vio especialmente debilitado por la salida de Dembélé al Barcelona.

OPINIONES

Giuseppe Marotta. Administrador delegado de la Juventus

"Este mercado es agotador. Se ha convertido en un circo. Hay que acortarlo"

Piero Ausilio. Director deportivo del Inter de Milán

"Por una vez, estoy de acuerdo con Marotta. Es demasiado largo. hay que comenzar el campeonato con un equipo terminado"

Alex Ferguson. Embajador de los técnicos de la UEFA

"El problema que encontramos con el mercado, y que este año hemos vivido especialmente, es la fecha de cierre, el 31 de agosto, cuando varios campeonatos han comenzado"

José Mourinho. Entrenador del Manchester United

"Como entrenador, y por lo tanto no como actor del mercado (...) preferiría que el plazo de fichajes terminara lo antes posible"

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