Siglo XX, Potos√≠, 15 de agosto 2015 (Radio PIO XII).- Prob√© unos bocados de K¬īispi√Īa, un poco de lagua y otro poco de sopa de arvejas y no aguant√© la tentaci√≥n de tomar un refresco de airampo. Sin embargo me qued√© con ganas de comer lagua sazonada con piedra caliente o qalapari, el revuelto o pejtu de habas y el papa wayk¬īu con asado de llama, pero ya no hab√≠a espacio en el est√≥mago.

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Siglo XX, Potosí, 14 de agosto 2015 (Radio PIO XII).- Tienes que subir casi 4 mil metros sobre el nivel del mar para conocerla y conversar con sus 40 mil 865 habitantes. Una aventura que no se olvida porque se graba en los rincones más profundos de la memoria cuando se camina por las calles de esta ciudad ubicada en el municipio del mismo nombre en la provincia Rafael Bustillo del departamento de Potosí.

Con el alma despierta y los ojos cerrados para siempre

Alejandro se sienta cada ma√Īana en la calle LINARES, al medio de este centro comercial, sobre un banquito, agarrado de un bast√≥n, con lentes oscuros y una latita donde cuelga una rosa.

Reza tres padres nuestros y 3 avemarías de rato en rato, cuando la población que pasa por el lugar le pide oraciones y le paga por ese servicio.

Como él 34 no-videntes viven, comen, trabajan y duermen en esta ciudad. 10 de ellos se dedican a los responsos en esta calle y en el cementerio, ubicado en la parte baja de la población.

Su jornada empieza a las 9 de la ma√Īana y termina a las 6 de la tarde.

Cuando se retiran, recorren de memoria las calles, plazas y avenidas, los recuerdos se almacenan en la cabeza, pero también en los pies. A las 6 de la tarde con 30 minutos llegan a sus casas.

Hay 80 no-videntes en el resto de los 14 municipios y 5 provincias del Norte Potosí.

Comercio y transporte desordenado a falta de empleo

Do√Īa Flora, sale a las 6 de la ma√Īana a vender su mercader√≠a. Se levant√≥ a las 5, junto al canto del gallo y antes que llore angustiosamente la sirena anunciadora de las madrugadas en Llallagua.

A esa hora todo está acomodado, pantalones, chamarras, polleras y otras prendas. Duerme poco los días de fiesta como este 14 de agosto para aumentar sus escasas ganancias porque la competencia se volvió espantosa y salvaje con más de 2 mil comerciantes en esta población de 40 mil habitantes.

Intendencia reporta que las ferias de calzados y ropa en general se ubican en las calles Linares, Plaza del Minero, 9 de abril, Ayacucho, Sucre, Omiste m√°s tres ferias de ropa usada muy concurridas. Lugares donde muchos peatones o transe√ļntes deben batallar con los comerciantes para conseguir un espacio de vereda por donde caminar sin peligro de ‚Äúchocar‚ÄĚ con los ch√≥feres de taxis y movilidades peque√Īas.

Los m√°s avezados son los vendedores de baratijas o chifleros, se cuentan por decenas. Intendencia avisa que ser√≠an 100, se esconden en los rincones m√°s inoportunos, en los espacios imposibles y a veces al paso de la calle con sus cochecitos ‚Äútodoterreno‚ÄĚ y sus mercanc√≠as a todo pedido: agujas, alfileres, linternas, cortaplumas, y objetos que no encontrar√≠as en otros lugares.

Arturo Bautista, el intendente, dice luego de reflexionar unos 15 segundos: ‚ÄúHay m√°s de 500 vendedoras de frutas‚ÄĚ. Con puestos fijo, y abarrotadas de toda variedad de productos est√°n en el mercado central, en el mercado campesino, en la calle primero de mayo y con carretillas y carritos ambulantes en diferentes calles.

Aqu√≠ no se cuenta a las vendedoras de salchipapas, hamburguesas, comida r√°pida al paso. Su n√ļmero se multiplic√≥ por 10 desde el a√Īo 2012, cuando empezaron a caer los precios de los minerales.

Y el enjambre que provoca un endemoniado clima de bocinazos, frenadas, arranques de motor y carreritas repentinas empieza de madrugada con m√°s de 1.500 ch√≥feres de taxis, surubis o rapiditos, camionetas, camiones, volquetas y flotas que recorren apretadamente las angostas calles de esta ciudad. 70% de ellos circulan en Llallagua el resto lo hace en municipios cercanos como Unc√≠a, Chayanta, Caripuyo, Chuquihuta, Pocoata. Ese n√ļmero no incluye a los centenares de veh√≠culos particulares de profesores, m√©dicos, docentes universitarios, mineros y ch√≥feres ocasionales.

Todos están afiliados a los tres sindicatos del transporte de Llallagua: Bustillo, Norte Potosí y Transporte Libre.

El rugido de los motores y las bocinas altisonantes provocan un ambiente espantoso a las 11 de la ma√Īana hasta las 2 de la tarde y a las 4 a 6 de la tarde en las calles centrales del casco viejo de la ciudad donde es dif√≠cil pasar de una calle a la otra, pese a la presencia de sibaritas que quieren ordenar el transporte.

La concentraci√≥n de comerciantes y ch√≥feres se debe a que esta ciudad es un lugar de paso para muchos nortepotosinos y para miles de bolivianos que visitan esta regi√≥n, pero principalmente es consecuencia de la escasez de empleo bien pagado, con seguro m√©dico, aportes para la jubilaci√≥n, 8 horas de jornada laboral, aguinaldo y vacaci√≥n de fin de a√Īo.

Por ejemplo hay decenas de jóvenes y adolescentes con ingresos de 600 bolivianos mensuales por su trabajo en fotocopiadoras.

Quienes madrugan eternamente.

Como hormiguitas trabajadoras, los panificadores abren puertas de sus panader√≠as a las 4 de la ma√Īana con 30 minutos. A veces la cola de revendedores de pan es de 15 a 20 personas, especialmente en algunas de las 40 panificadoras que funcionan en los municipios de la provincia Bustillo, la mayor√≠a en Llallagua.

Las mam√°s grandes, de 50 y 60 a√Īos, gritan ¬°Linaza! o ¬°Aj√≠ de fideo! a las 5 de la ma√Īana, muchas se quedaron a vender durante la noche. Sus caldos calientes, el vapor de sus l√≠quidos perfuma el ambiente y atrapa a muchos que tentados por el est√≥mago vac√≠o acuden a satisfacer gustos, deseos y necesidades.

Las barrenderas de la alcald√≠a, a veces 6 y a veces m√°s, inauguran la jornada desde las 4 en punto del d√≠a, con sus escobas, recogen pl√°sticos, latas, botellas pett depositada en las calles centrales de la ciudad. Algunas con m√°s de 20 a√Īos de servicio, con carretillas en mano o con los arturitos, contenedores medianos de desechos, le declaran guerra diaria sin cuartel a la basura.

Los ch√≥feres, algunos dormidos en sus veh√≠culos, otros gritando ¬°ba√Īos, ba√Īos! o ¬°unito para Unc√¨a! , algunos simplemente esperando pasajeros en los estacionamientos completan el coro de cantores, noct√°mbulos, madrugadores que quieren ganarle unos pesos m√°s al d√≠a para llevar m√°s plata a la casa.

Llallague√Īos que le perdieron miedo a la muerte

Ren√© toma caldito caliente a las 5 de la ma√Īana, alista su coca, su armado de dinamita, gu√≠a para chispear el explosivo. Enfundado en botas, alguna chamarra vieja para combatir el frio de la madrugada y pantalones gruesos, sale de su casa con el canto de los gallos. El infaltable guardatojo le cubre la cabeza y cualquiera puede reconocerle inconfundiblemente como minero desde una distancia de 60 a 100 metros.

Atr√°s deja a sus hijos durmiendo y a la esposa que le cocin√≥ bien de ma√Īana con un sue√Īo apurado y la voluntad de empezar bien la jornada. A las 6 de la ma√Īana ya est√° en la calle y minutos despu√©s ser√° tragado por una de las bocaminas: 650, en los infiernos de la mina de Siglo XX o 411 en las alturas terror√≠ficas de la monta√Īa de esta√Īo.

Como √©l unos 3 mil 500 a 4 mil cooperativistas de las cooperativas 20 de octubre, Siglo XX, El Carmen, 23 de marzo y otras m√°s trabajan en 3 turnos: primera punta de 7 de la ma√Īana a 2 de la tarde, de 2 de la tarde a 9 de la noche y desde esa hora hasta la madrugada del siguiente d√≠a.

El minero es un ser humano que muere en el yacimiento, allí resucita otro ser que no le tiene miedo a la muerte, vive el día a día, a veces sin pensar mucho en el futuro, con más miedo a los laberintos de la vida diaria que a la muerte que podría venir en cualquier accidente que vomite su humanidad desde el vientre convertido en harapos.

En 1996 del Siglo pasado, la consultora MINCO, dijo que el aporte de este sector a la econom√≠a llallague√Īa era de 11 millones de d√≥lares a√Īo por la explotaci√≥n de esta√Īo. Hoy no se conoce con exactitud el valor total de la explotaci√≥n de minerales.

Aunque el ingreso de regal√≠as mineras a la alcald√≠a de Llallagua es de apenas 600 mil bolivianos a√Īo. Esa suma podr√≠a disminuir con el baj√≥n de precios de minerales. Esta alcald√≠a maneja un presupuesto mayor a los 100 millones de bolivianos con dineros de los impuestos en general, impuestos cobrados a las petroleras, los ingresos propios y los saldos de dinero que no se gastaron en a√Īos anteriores.

Hay pocas mujeres mineras, la mayor√≠a palliris, quienes recogen o pallan el desecho de las rocas mineralizada para exprimir lo √ļltimo del mineral a trav√©s de milagros humanos.

Algunas de ellas ya se atreven a ingresar al interior de la mina pese a todo, pero es tradici√≥n entre los qhoyanchos que si una dama entra al yacimiento este se agota o se pierde la veta, una maldici√≥n que no se pasa por alto, aunque hoy los mitos est√°n cayendo, sin embargo, ser√° por eso que el t√≠o de la mina es var√≥n, es macho, con cuernos, un ser al que le dedican tiempo, conversaciones, ch¬īallas o libaci√≥n de un poco de alcohol.

En los a√Īos de la guerra del Chaco, a√Īos 30 del siglo pasado, muchas mujeres tuvieron que ingresar a la mina a trabajar porque los varones tomaron armas, se enlistaron en la tropa para defender el petr√≥leo en el sud del pa√≠s. Era la guerra contra el Paraguay.

Dime cómo vives y te dire quién eres

Llallague√Īos y llallague√Īas tienen 12 mil 900 gatos y perros, algunos de esos canes pasean diariamente y a veces impunemente por las calles de esta ciudad.

Las mascotas vagabundas se parapetan en puertas de algunos restaurantes o se concentran en basureros para agotar desperdicios de comida. De a√Īo en a√Īo son vacunados contra la rabia, cada vacuna le cuesta unos 16 d√≥lares a la gobernaci√≥n.

Este a√Īo recibir√°n su vacuna en San Roque, d√≠a de los perros, aunque en Llallagua postergaron la campa√Īa para fines de agosto, debido a la fiesta de la Asunci√≥n.

Rolando, un entendido en el tema afirma que las casas del centro de 90 mil y 120 mil d√≥lares cuestan as√≠ porque adem√°s de su valor como edificio, tienen un valor comercial que los ‚Äúiguala‚ÄĚ con los precios de Oruro o Cochabamba.

As√≠ con esos precios, muchos se animan a comprar estos edificios, otros en cambio se prestaron plata del banco para levantar casas de 5 a 6 pisos en los √ļltimos 7 a√Īos.

Sin embargo la fiebre de construcciones se paralizó desde el 2013. Nuestro entrevistado mirando los edificios dice: yo calculo que un 40% de la población hizo arreglar sus viviendas movidas por alquilar cuartos a los universitarios, a comerciantes que venían del interior, a la explosión comercial que convierte a esta ciudad en un centro de acopio y aprovisionamiento de todo tipo de productos para miles de nortepotosinos.

Diariamente se consumen casi 5 mil kilos de carne de res, especialmente en Agosto, cuando aumenta la venta de comida en pensiones, hoteles, agachaditos o al paso. Germán Pacheco, exencargado de controlar el derribo o muerte de ganado afirma que diariamente en esta época se matan unos 16 a 18 reses en el matadero municipal.

Esas cifras no incluyen la venta de embutidos o chorizos, carnes frías como la mortadela, el charque elaborado, la carne de pollo, el pescado que ya es muy demandado en esta población.

Ni√Īos, abuelos, adultos y j√≥venes consumen 540 mil panes cada 15 d√≠as. Julio Copaja, su representante afirma que utilizan quincenalmente 600 quintales de los 875 que reciben de las tiendas del Estado (EMAPA) para elaborar el pancito nuestro de cada d√≠a en las m√°s de 30 panificadoras de Llallagua. Son 40 en toda la provincia Bustillo a quienes en general van destinados los 875 quintales de harina quincenal.

No se cuenta una cifra similar de harina que ellos compran del mercado local para compensar la demanda.

Said, uno de los vigilantes y controladores del ingreso de mercadería a Llallagua asegura que cada semana de agosto ingresan hasta 4 camiones grandes conteniendo centenares de cajas de cerveza, la mayoría es consumida en este distrito, aunque buena parte de ese producto se va a Uncía, Chayanta, Chuquihuta y otros municipios.

Será por eso que Llallagua es uno de los municipios del país que tiene ley seca, donde está prohibido vender bebidas alcohólicas los miércoles de cada semana, debido a que el excesivo consumo de bebidas alcohólicas provocó problemas, violencia y escándalos de gran magnitud.

En invierno son muy consumidos los helados hechos artesanalmente, en base a hielo de las monta√Īas pr√≥ximas, en base a leche, fruta, az√ļcar y esencias.

Pese al frío que bordea los 3 a 4 grados bajo cero, la gente paga sus 3, 5 y 7 bolivianos para congelarse más con esta dulzura.

Algunos con gustos muy tradicionales prefieren la thaya, un helado andino hecho en base a oca, pito de grano y otros productos, redondos y congelados en las heladas noches de invierno. Su precio, 1 boliviano.

Aunque para calentar el cuerpo están la lagua y el ají de fideo, platos que suben la temperatura y provocan bienestar y mucha energía.

¬ŅBa√Īarse con agua de volc√°n apagado?

Diariamente en agosto, unas 500 a 600 personas visitan los balnearios de Catavi. Algunos para relajarse y quedar bien limpios, otros motivados por sus aguas medicinales y los m√°s tentados por los ba√Īos turcos o impresionantes ba√Īos de vapor emanados del agua hirviente que salen, seg√ļn se√Īalan de ‚Äúun volc√°n apagado‚ÄĚ.

Este lugar que adem√°s cuenta con una piscina ol√≠mpica, m√°s de 6 ba√Īos privados, tres ba√Īos mixtos, genera 1 mill√≥n de bolivianos a√Īo de ingreso para la comuna.

Algunos vienen desde el interior solo para ba√Īarse en estas aguas. Los llallague√Īos en cambio visitan este lugar unas dos veces por semana.

La Universidad pensada por los mineros

La Universidad Nacional Siglo XX, tiene 30 a√Īos, cuenta con m√°s de 300 docentes, unos 7 mil estudiantes en sus 15 carreras y fue creada por los trabajadores mineros de Bolivia.

Dos carreras, Odontología y Agropecuaria están a punto de ser evaluadas para mejorar su calidad educativa y estar a la par de universidades antiguas en la formación de ingenieros agropecuarios y odontólogos.

En los √ļltimos a√Īos invirti√≥ m√°s de 100 millones de bolivianos en la construcci√≥n de varios edificios.

Est√° pendiente la instalaci√≥n de una supermillonaria f√°brica de medicamentos, proyectada por sus docentes, pero que podr√≠a ser instalada en otra regi√≥n del pa√≠s debido a un estudio que se hizo, seg√ļn las propias autoridades y que descarto su construcci√≥n en este municipio.

Ellos, ellas y nosotros.

Más de 600 profesores urbanos y rurales trabajan con casi 13 mil estudiantes en escuelas y colegios del municipio. Unos 3.500 a 40 mil cooperativistas laburan cada día en este municipio. Más de mil jubilados de la Corporación Minera de Bolivia, trabajadores municipales, maestros, cooperativistas y otros cobran mensualmente sus rentas en Llallagua.

La mitad de sus m√°s de 40 mil habitantes tiene entre 14 a 30 a√Īos. Llallagua es mayoritariamente joven.

Cuenta con servicio de telefonía celular de las empresas Entel, Tigo y Viva. La empresa de telecomunicaciones del Estado central brinda servicio de internet y a partir de este mes con fibra óptica, es decir un servicio de mejor calidad.

Cuando consultamos cuanto de internet podr√≠an alquilar? contestaron hasta 10 megas, suficiente para videoconferencias y todo tipo de actividades que se requieren en las ciudades grandes, aunque este √ļltimo servicio requiere de instalaci√≥n de fibra √≥ptica a domicilio.

Tiene aproximadamente unos 20 hoteles, alojamientos, tambos y residencias. Cuenta con 26 pensiones o centros de comida.

Desde los siglos de los siglos.

Le miré el rostro cansado, avejentado con cabellera blanca y el pie rengueando, pero bien parado de espaldas anchas y con un sombrero de ala ancha sobre el cerro Espíritu Santo, antes Inti Jaljata. Le pregunté “Don Angel, usted es segunda mayor del ayllu Chullpa, pero vive aquí en la ciudad. Tendría que pasar más tiempo con los chullpas, en su territorio no?

Me mira desconfiado y responde ‚ÄúYo he nacido all√° en la calle Sucre‚ÄĚ, apunta con su dedo hacia abajo y me hace entender que el lugar que hoy es ocupado por la ciudad de Llallagua fue antes de la llegada de los espa√Īoles y antes de la explotaci√≥n minera parte del ayllu chullpa.

Y con firmeza termina ‚Äúte muestro documentos, nos quitaron nuestras tierras‚ÄĚ y termina una larga conversaci√≥n indic√°ndome que √©l naci√≥ en ese lugar y que no puede irse a otro lado porque vive ah√≠‚Ķ.aunque de momento por motivos de salud se fue al valle, a la ciudad de Cochabamba, pero retorna cada 25 d√≠as.

En el interior de Llallagua están las poblaciones de los ayllus Chullpa y Sikoya, quienes son originariamente de habla aymara, aunque se comunican más en quechua y a veces también en castellano. Su población conjunta llega casi a 8 mil habitantes.

Son parte de los se√Īor√≠os aymaras cuyo territorio es Charka Qhara Qhara, en el Norte Potos√≠.

Seg√ļn los planes de desarrollo ind√≠genas de fines del siglo pasado, producen papa, oca, haba, arveja, durazno, tuna, grano, cebada, adem√°s de chu√Īo elaborado en base a la papa agria y otros productos m√°s.

Nunca terminarían de pagarnos si les cobráramos la deuda.

Cu√°nto mineral se llevaron de este cerro? preguntamos a los t√©cnicos de comibol en los a√Īos 90 del siglo pasado. Respondieron que aproximadamente unos 5 mil millones de d√≥lares‚Ķpero probar eso es enredarse en una telara√Īa de papeles, datos y archivos que en parte sobreviven en parte se perdieron o est√°n en la memoria oral de muchos mineros y exmineros.

Entre Uncía y Llallagua dieron la tesis de Pulacayo al país, que pretende instalar el socialismo con los trabajadores que toman minas y las producen de manera directa.

La tesis socialista de la COB también tuvo sus orígenes en esta región.

La huelga de hambre de mujeres mineras que derroc√≥ a la m√°s dura dictadura militar de los a√Īos 70 del siglo pasado naci√≥ en este distrito.

Este distrito consum√≠a toneladas de carne de Santa Cruz, toneladas de verduras de Cochabamba. Filem√≥n Escobar asegura que la demanda local hizo crecer a la burgues√≠a cruce√Īa y en parte a la cochabambina.

Juan Lechín Oquendo, líder de los trabajadores mineros de Bolivia hizo su escuela política en esta región.

Las regal√≠as mineras que se pagaron durante los a√Īos de los barones del esta√Īo, fines del siglo XIX y casi mediados del Siglo XX, salieron en gran parte de esta regi√≥n, con eso se cancelaban los sueldos de maestros, militares, m√©dicos y se alimentaba a la burocracia del Estado Central.

Con dineros de esta región y de la minería en general se potenció YPFB, la empresa estatal del petróleo boliviano.

Los líderes indígenas como Katari y otros también dieron su granito de arena para la liberación del país.

Le alcanzaría a Bolivia para pagar su deuda a esta región?

 Los aproximadamente 10 mil danzarines participan en la entrada folkl√≥rica de la festividad Virgen de Asunci√≥n que se realiza hoy por las principales calles de la ciudad de Llallagua, provincia Bustillo del departamento de Potos√≠. Seg√ļn el presidente de la asociaci√≥n de conjuntos folkl√≥ricos, F√©lix Patzi, todos ellos est√°n agrupados en 45 fraternidades al mando de la Asociaci√≥n de Conjuntos folkl√≥ricos de Llallagua ASCONFOLK, adem√°s de otros invitados. Tambi√©n est√°n quienes llegan desde otras regiones del pa√≠s, principalmente residentes llallague√Īos. Patzi prometi√≥ que la entrada folkl√≥rica empez√≥ a las 12 del mediodi√≠a. Los danzarines recorren unos 3 kil√≥metros en su baile. La Virgen de Asunci√≥n que no es otra que la Virgen Maria, la mam√° de Jes√ļs, dice en el evangelio de San Lucas: ‚ÄúDios dispersa a los soberbios de coraz√≥n, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vac√≠os. Esta jornada, seg√ļn meteorolog√≠a tenemos ma√Īana poco nublada, aunque el cielo estar√° con menos nubes en la tarde y en la noche. Los vientos de esta tarde tendr√°n una velocidad de casi 30 kil√≥metros por hora. La temperatura m√≠nima es de 3 grados bajo cero y la m√°xima 14 grados.

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