EN LA MIRA

Est√°n enterrados junto a unos 10 mil muertos. Algunos an√≥nimos, otros muy conocidos. Muchos de ellos asesinados en los a√Īos 40 y 60 del Siglo pasado. Una generaci√≥n de hombres y mujeres que so√Īaba, cre√≠a y luchaba para que en Bolivia todos tengan comida, techo, trabajo, educaci√≥n y salud con dignidad, como seres humanos de primera y no de tercera o quinta categor√≠a.

Federico Escobar Zapata, Irineo Pimentel Rojas, C√©sar Lora, Isaac Camacho, ¬ŅMar√≠a Barzola?, Rosendo Garc√≠a Maisman, viven tal vez polvo, tal vez tierra, en el cementerio de los olvidos de Llallagua, Norte Potos√≠, enterrados, durmiendo su sue√Īo m√°s profundo, el √ļltimo y eterno, pero tan vivos, tan recordados como ninguno.

¬ŅQu√© hicieron para morir asesinados o desaparecidos?

Desafiaron al poder, a los poderosos, pidieron salarios justos, que la riqueza minera se reparta con justicia. Pod√≠an vivir tranquilos, morirse de viejos e irse a la tumba con alguna enfermedad. Pero no. Amaron tanto a sus familias y compa√Īeros, que el amor les hizo INMORTALES.
En este lugar del tama√Īo mayor a 3 canchas de f√ļtbol, donde a√ļn silba el viento de Oto√Īo, se lee en nicho de piedra canteada: Mois√©s Zubieta muerto en 1927, otros pasos y aparece Modesta Rodr√≠guez enterrada en 1945, a la vuelta seg√ļn el panteonero est√° Mar√≠a Barzola enterrada en 1942, √©l asegura que son los restos de ella pero no hay plaqueta que confirme ese hallazgo.
Cuando ella agarr√≥ bandera y march√≥ hacia la gerencia exigiendo mantener precios baratos de la pulper√≠a y aumentar sueldos, gobernaba Enrique Pe√Īaranda, no quer√≠a aumentar sueldos a mineros y tampoco mantener los precios de la pulper√≠a, pero oblig√≥ a trabajar m√°s y vender esta√Īo barato a Estados Unidos para rebajar el costo de la guerra mundial. La ametrallaron y la dejaron sin vida.
En medio de cruces, pinos y eucaliptos bati√©ndose al viento encontramos a Eduardo Rivero muerto en 1953, luego aparecen la hoz y el martillo sellados en plaqueta roja sobre tumba de piedra, aqu√≠ yace C√©sar Lora, ‚Äúasesinado por el imperialismo‚ÄĚ. Defensor de la nacionalizaci√≥n de las minas y fuerte l√≠der obrero del POR. 
El ejército y el gobierno de entonces declararon guerrillero a César Lora, le echaron del trabajo, le buscaron por cielo, agua y tierra. El 29 de julio de 1965, le mataron a tiros, a tres leguas de San Pedro de Buena Vista. Escapó durante tres meses sin encontrar refugio.
Por la avenida angosta de ingreso y salida del cementerio y flanqueado por miles de cruces y tumbas surge un pared√≥n rojo donde se lee ‚Äúel boliviano jam√°s tuvo alma de esclavo‚ÄĚ, all√≠ est√° enterrado Federico Esc√≥bar Zapata. 
En Radio PIO XII, su voz grabada en asamblea dice ‚Äúdesde 1952 no se ha abierto una sola bocamina‚ĶMallmisa, Turqu√≠ y Zongo ser√°n entregadas a empresas extranjeras‚ĶDicen que el Estado no tiene plata para explotarlas‚ĶPati√Īo tampoco ten√≠a dinero, utiliz√≥ el dinero del pueblo, export√≥ 450 mil toneladas de esta√Īo con una ganancia de 1.200 millones de d√≥lares‚ÄĚ. Esas ideas le costaron la vida en 1966. 
Al a√Īo siguiente detuvieron a Isaac Camacho, su cuerpo nunca m√°s apareci√≥, este lamero, instalaba dinamita y encend√≠a la mecha en la mina.
Exigía devolución de salarios y retiro de militares de Siglo XX.
Gobernaba René Barrientos, destruyó sindicatos, disminuyó 40% de los sueldos de los mineros. Era el plan triangular aconsejado para detener la crisis de la minería, con altos sueldos para gerentes y ejecutivos y salarios de hambre para mineros.
El sueldo del minero del socavón bajó de 867 a 527 pesos, el de exterior mina sufrió el recorte de 514 a 452 pesos.
Compa√Ī√≠as mineras privadas manejaban la cuarta parte de la producci√≥n minera en los a√Īos 60, invirtieron casi 28 millones de d√≥lares pero se llevaron 320 millones de ganancia al extranjero, seg√ļn el libro rebeli√≥n en las venas, la deuda externa boliviana aumento en 70%.
Para entonces la petrolera privada GulfOil sacaba al exterior 8 de cada 10 dólares ganados en el país.
¬°FUERON ASESINADOS!. Su pecado: protestar y rebelarse.

En el cementerio de los olvidos y las memorias

Uno de los funcionarios de recaudaciones en Llallagua expres√≥ que hay un m√≠nimo de 10 mil muertos en este cementerio. Los m√°s antiguos desde 1927: Est√°n el degolladito Amadeo Mart√≠nez, el m√°s visitado, la ni√Īa Bel√©n que sufri√≥ el robo de su plaqueta de bronce, Malaquito Huayrajayt¬īa que hac√≠a re√≠r hasta a las piedras, los abuelos Aniceta y Liberato, don Pedro Condoretty del robo de la remesa en 1961, en Calamarca‚Ķ
Karen Oporto, del servicio de registro c√≠vico de Llallagua asegur√≥ el a√Īo anterior que las razones de la muerte de la poblaci√≥n son silicosis, mal de mina, diarreas, c√°ncer del √ļtero y accidentes. 
En todo Potos√≠, murieron 17 mil personas en los √ļltimos a√Īos, seg√ļn la depuraci√≥n del padr√≥n electoral.
Seg√ļn Filem√≥n Esc√≥bar, en su libro Memorias, relata que desde Pati√Īo hasta 1975 ingresaron 75 mil personas en el sistema de archivo, ¬Ņcu√°ntos de ellos murieron? El polvo, el mal de mina, los accidentes, la silicosisi, la tuberculosis, los asesinatos, destierros y desapariciones se llevaron la vida de miles de mineros.
El panteonero enfundado en chamarra y pantal√≥n azul dice que los MUERTOS ‚Äúm√°s recordados son Irineo Pimentel, Federico Esc√≥bar, C√©sar Lora‚Ä̂Ķ‚ÄĚaqu√≠ vienen a llorar alguna vez maestros, abuelos, sus hijos y sus hermanos‚ÄĚ. 
AMARON TANTO QUE SU AMOR LES HA HECHO INMORTALES

 

 

 

 

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